Seguidores

viernes, julio 08, 2011

Si Pudiera

Si pudiera borraría los fantasmas que me alejan de ti.
Si pudiera  desaparecería uno  a uno los monstruos que me impiden hablarte.
Si pudiera te escribiría indefinidamente. Día a día. Noche tras noche.
Lo que me sobra de tiempo a ti te falta.
Si pudiera te hablaría sin temor "Sólo si pudieras verme".
Si pudiera derretiría aquel muro de superficialidad y egoísmo que nos impide conocernos aún más.

Hoy el cielo es algo oscuro por tu indiferencia, pero a pesar de ello se mantiene aquel río transparente, producto de miles de lágrimas de sinceridad y timidez.
Si pudiera plasmaría en mis escritos exactamente lo que siento,lo que me haces sentir con sólo escucharte, verte y tenerte cerca.
Te contaría, el porqué de  aquellas huídas cuando te tengo frente a mí.Son sólo instantes que se van fugazmente como tus recuerdos de aquel día, de ese día que luego se volvió noche. Entre nieblas perdida, pero tú lograste encontrarme.
Sin explicación hasta hoy.


Quizá ahora sea tarde para arrepentirse de ello;sin embargo, me hiciste mucho bien y te lo agradezco.
Si pudiera grabaría estas líneas en tu memoria para que a mi posterior regreso (si es que se da), ya lo sepas todo o almenos parte de el.       
                                                                                                    
                                                                                                         "Nisha"                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

Desórdenes de Vida

Entre el desorden se es difícil pensar y poner en orden tus ideas. ¿Qué sucede? Si te pones a observar cada objeto tirado, piensas que tu vida es igual de desordenada y la única manera de organizarla es ordenando aquel desorden; que es palpable a tus manos y a tus ojos es un caos (que quisieras no ver), a tus oídos aquel desorden es indiferente, a tus pies es un impedimento a cada paso que quisieras dar, simplemente una analogía de que tu vida está mal llevada, mal dirigida y tu conciencia lo sabe. Debes cambiar. Debes cambiar porque así como estás no te sientes bien y aunque te resulte difícil reconocer que no eres feliz te niegas a aceptar que aquel desorden físico es un desorden de tu “Yo”, de ti misma o mismo.

Sientes que te embauca la flojera, mientras un sentimiento de tristeza te atrae a caer en depresión frente a aquel desorden. Tu mente se aísla en reconocer que no eres nada para el mundo, pues de hecho el seguiría su rumbo así no estés. Sólo los genios provocan desolación y tristeza en algunos seres sensibles a la vida. Es imprescindible cada paso que se da en medio del desorden.

Tus ideas están a flote total, sin embargo no sabes cómo decírselo. Permaneces muda(o) mirando fijamente  a los ojos a las personas y cuando te preguntan si eres feliz, pronuncias todo aquello que tienes, olvidándote de la pregunta. ¿En realidad quién es feliz? Nadie. Si hay personas felices no se descubrirá en una fiesta o en un parlamento político.La felicidad está en poner orden en tu vida y transparencia en lo que piensas,dices, haces; y  ello tú lo sabes y es así que te niegas a reconocer que no eres feliz.
 Aquel desorden de objetos te ha ido arrastrando a una caída sin fondo. Una caída que se nota en tu mirada tan melancólica, tan triste y vaga para algunos, tan vacía para otros. En tus respuestas tardías, en tus frases hirientes. No está en orden tus ideas porque tus objetos no se encuentran en orden, porque tú preferiste ignorar ese desorden. Hiciste caso a tus oídos y dejaste que lo palpable se engañe y lo dejaste pendiente.Pendiente hasta próximo aviso. 
De pronto despiertas y te hallas llorando y muy cansado, siendo solitario, sin ningún pasatiempo frente a un gran muro que tienes que ordenar.

”No es tarde aún” te dice la página de un libro santo y tienes en tu agenda citas que si quieres ordenar tu vida tendrás que cancelar y aprender a decir “NO”. No es difícil, sin embargo no era lo que querías.Tomas un poco de aire y empiezas a trabajar en ello.
Entonces llamas a tus amigos para excusarte con cualquier dicho para justificar que no asistirás. La realidad es que ya llegó el momento de ponerle orden a  tu vida, pero lo piensas y te das cuenta que no sabes cómo hacerlo y es ahí cuando ves a tu alrededor (casi todo bien).Miras al fondo y está aquella ruma de libros y recuerdos pendientes que dejaste a próxima fecha sin resolver. Los juntaste todo y te preguntas ¿Qué habrá ahí?

Ha pasado tanto tiempo que no recuerdas que habrá en aquel rincón.Vas abriendo cada hoja del libro y resulta que es tu diario que hace 3 años aproximadamente no escribes, que cada frase son sellos resumidos de tu grandiosa vida. Un día en tu vida sólo resultó unas cinco líneas que describen tu forma de vivir, tus emociones no se ven y tienes curiosidad de saber ¿Qué más pasó? Buscas aquella página siguiente y no hay nada. No existió porque no te diste tiempo a ti, a tu viejo amigo diario.
Viviste tu vida tan rápida y acelerada como aquel desorden de tu habitación.

 Dormías hasta casi mediodía y no podías escribirle. No te preocupes es comprensible. La juventud es pasajera y pues hay que “vivirla” ¿No? Sí, esa es la frase en desuso a estas alturas, aquella frase que te atraía a cometer acciones dignas de no contarlas o compartirlas con ese ser importante: Tu amigo interior, tú mismo.


 Y cuando empiezas a llorar otra vez encuentras en el una carita triste con una lágrima negra y otra blanca que dibujaste y que aún recuerdas que dijiste a los 10 años: “Estoy triste pero quiero ser feliz”. Entonces te das cuenta que no fuiste feliz en tu juventud; que fue una gran obra, una bella actuación, una fabulosa saga de estreno, de mucha acción y de mucha adrenalina, y de muchos acompañantes de reparto y lo mejor de todo: Una espectacular aglomeración de público. 
Miles vieron tu gran obra, tu actuación, tu talento y aunque hoy no piden tu autógrafo, ya sabes que te han de recordar. Miras tus manos y ya no son las mismas. Miles de líneas marcadas visibles o no, sabes que están ahí. 

Quieres pararte y no puedes. La espalda te duele. Frente a ti ya no hay desorden.Hay un espejo que te refleja ya cansado, agotado, con lágrimas que se secan en tu rostro y tus labios deshidratados, tus cosas desaparecieron. Todo el desorden desaparece y miras por la ventana y no hay nadie abajo ni afuera. Sólo estás tú. 

Vuelves a mirarte al espejo y ya tienes 72 años de edad pero pareces de más, te limpias los ojos creyendo que es un juego imaginario que el cansancio provocó pues minutos antes eras joven.
Llevas el peso en tu espalda de tu mejor actuación en tu vida “Tu juventud” sientes el peso de tus resacas los domingos, de tus pies de tanto bailar y saltar, el dolor de tus pulmones por el trago y los cigarros ingeridos. Te ves y no puedes creerlo y gritas: ¡AÚN SOY YO, AÚN SOY JOVEN! para que la pesadilla termine (antes funcionaba gritar) para que abras los ojos  y veas que todo es igual cuando eras un joven, una señorita; digamos cuando estabas a flor de loto.

Sabes que el loto es penetrante así como tu energía en aquel entonces y quieres volver a hacerlo, más no sé puede, todo se va cayendo. El último en caer es aquel espejo. Aquel cristal en el cuál podías verte. El desorden vuelve a tu mente, vuelve  a entrar en tus ojos y es palpable a tus manos. Tus oídos escuchan entre sollozos tu arrepentimiento y un último respiro hondo te hace caer junto a los cristales del espejo.

 Algo acaricia tu piel dañada, volteas  de inmediato antes de que se vaya la luz por completo, y piensas que es tu mamá, tu papá, tu mejor amiga(o), tu enamorada(o), tu ex que no te olvidó, tu Dios, tu artista favorito, tu ángel. Piensas en alguien especial para ti, alguien que crees te quiso, te quiere aún o quieres mucho, pero no. No es ese alguien que imaginaste. Es en quién menos pensaste, es en quien menos has pensado todos tus años de vida, es quién te ha hecho llegar aquí donde estás. No es DIOS, él incluso así no lo pidas está contigo. Es alguien que “tú olvidaste” .

No debió ser egoísta pensando sólo en él, ni majadero, no debió sólo vivir por vivir. Alguien que encerraste en tu Diario día a día, es el que te ha dado fuerzas para mantener tu desorden y vivir fugazmente.

Miras sus ojos, miras sus labios y no le reconoces aún. La luz ayuda a verle el rostro completo y eres tú, nada menos que tú cuando tenías 20 años, dónde empezó todo (tenías dinero, eras agraciado, eras joven, tenías amigos en todo lugar, tenías chicas(os); pleno apogeo ¡Caramba!).Te ves consolándote, mirándote cómo despidiéndote. Tus ojos se ven cansados y lo vas cerrando, poco a poco pierdes el peso de tu cuerpo; piensas que ya no hay más y no te equivocas:No hay más porque decidiste cambiar a último momento.

Como decía esa página de libro santo  “Aún no es tarde” no lo entiendes y abres los ojos con miedo y te encuentras tirado en medio de aquellos libros y objetos. Llevas en una mano tu diario en blanco con esas 5 líneas de vida, todo un desorden que te hizo llorar y caer en esta pesadilla ¿Dime que harás ahora?

                                                                                                                 Nisha
                                                                                                              16 años
                                                                                            Marzo 14 del 2009


domingo, junio 05, 2011

Realidad o Ficción

Hola.

Apenas te estoy conociendo, lo sé. Tan sólo al verte, escucharte o saber de ti  me siento muy bien y presiento que tú también sientes lo mismo. Quizá por ello me anime a decirte lo que siento.

En un primer momento me caíste mal; ahora que ya paso el tiempo prudente y he podido saber más de ti, puedo afirmar que ello  se debía a que en el fondo me negaba a reconocer que causabas sensaciones en mi; las cuáles prefería evitar de momento. 
He conocido más de ti, me he involucrado contigo y las cosas que haces. Tú sabes lo que me apena y aún me es difícil comprender porque lo haces; sin embargo quiero ayudarte porque siento algo mucho más fuerte o conciso por ti, que cuando apenas te vi o escuché tu primera intervención en clase. De lo que conocí en estos días me gustaron tus ideales nobles y de inevitable cambio para muchos. Sé que es una misión complicada, compleja, difícil; más no imposible. 

Me tienes aquí para ayudar al logro de ese objetivo que yo también me lo había planteado como meta. Sabes, no puedo evitar mencionarte que tengo temor de que en algún momento debido a esas situaciones por las que andas como náufrago; yo te pueda perder de vista y no saber más de ti o me vea obligada a tener que dejarte de lado aún a pesar de que mi voluntad emocional diga lo contrario. 

La carrera que elegimos conscientemente  nos exige muchas cosas entre ellas”Poseer valores, ser éticos, morales” para así poder “Educar” y creo que no lo podríamos hacer sino lo predicamos con el ejemplo. Yo no dudo de tu potencial.Yo estoy segura de las cualidades que tienes para el logro de tus metas profesionales y personales. Lo que sucede es que tú en estos días estás como caminando sin rumbo y no te permite ver que no es necesario que toques fondo o sigas tomando rutas nubladas  y pseudocreíbles para comprender la realidad que nos envuelve y poder generar el cambio para bien común. 
Tampoco te das cuenta de mis sentimientos, que ni yo misma sé describir como Amor  o quizá como mi admiración hacia esos nobles ideales que tienes. 

Verás, hay tantas cosas tuyas que me hacen pensar,sentir como enamorada y que tú también lo estás.Tus miradas prolongadas  en silencio. Cuando creo estar sola divagando sin que nadie me ve, tú de pronto me llamas y pides mi aprobación para la elección de algo tuyo.Me dices que  las opiniones del resto no te importan, pero particularmente te importa lo que yo piense y a veces te escucho lamentar el tiempo que no hablamos o que no nos tratamos por timidez o tiempo, no lo sé. 

Ayer te alegraste de tener una coincidencia muy fuerte entre ambos, pero luego al darte la contraria como que te vi algo triste o pensativo creyéndote la idea de considerarte malo para mí; y yo creyendo lo contrario. “Me preocupas” (te dije). Pude ver tus ojos casi lagrimeando por "x" motivo, me entristecí. Tus manos acariciaron mis cabellos en más de una ocasión con esa ternura que dices inspirar, y lo sé. 

No sabes enojarte conmigo; pero si eres sincero, casi muy transparente a la hora de expresar tus ideas .Noté cierto resentimiento hacia la vida y sus problemas; sobre todo al abuso en todos los niveles. Sé que nuestros estilos de vida son diferentes; pero estoy convencida de que en ti hay algo especial que me hizo preocuparme por ti, olvidándome de ese EGO que manifiestas normalmente.

Tú también sientes lo mismo; quizá me equivoque, y todos esos gestos o pláticas o incluso las insinuaciones de nuestros conocidos sean sólo falacias o sofismas. Lo que yo siento creo que podría ser amor, no me permito estar plenamente segura por temor a que momentos lúgubres se vuelvan a repetir en mi vida sentimental; y tampoco quiero empañar lo que estamos experimentando sin la necesidad de un título llamado “Amistad".

Sé que comprenderás y con tu peculiar sonrisa…Dirás que todo marcha bien. Te Cuidas.
                                                                                                                                               
                                                                                                                                                         
Nisha